La Lengua
Vuelo AA914 Bogotá-Miami 8:30 AM. Yo, silla 20C. El, silla 19D. Nadie, silla 20D. Silla en pasillo, computador, libro, café y música. Suficiente para hacer llevadero mi retrazado vuelo de 3 y media horas a Miami. Así es, para volar a Chicago hay que parar en Miami.
La presencia de 19D, antes 19C, pues cambió de puesto, no será problema. Supuse yo ingenuamente. Hasta que apareció… la lengua! Mi memoria generó una alarma instantánea en mi cerebro “Alarma! Alarma! Alarma! Enano conocido! Malo! Muy malo!” se escuchaba en mi cabeza un grito de pánico. Quedo dictaminada alerta Naranja. (La amenaza de ataques terroristas era lejana, la amenaza de 19D inminente).
19D y yo habíamos sido compañeros en otro viaje. No recuerdo muchos detalles, tan solo sé que 19D definitivamente no era buena compañía y que aquella vez también me había sacado su roja, redonda y húmeda lengua. Todo empezó gradualmente. Se paró en su silla, miró incierto hacia atrás del avión, me miró, enfocó, frunció los ojos y zas! Me sacó la lengua! Me sacó con toda su fuerza esa grosera delatora el muy atrevido!
19D saltaba sin parar para tocar el techo del avión, pero cuando se dio cuenta que yo intentaba dormir empezó a gritar “despierta! Despierta!. En respuesta yo hacia uso de mis mejores capacidades histriónicas para parecer dormida pues más me valía no dar papaya a tan hambrienta lengua. Llegó el momento del desayuno. Una vez 19D comió el suyo su inquieto cerebro quedó libre. Hay tienen: las revistas que rompió y arrugó fueron lanzadas a mi silla, mi café fue golpeado sin piedad con una revista contra mi almohada blanca y mi usada servilleta fue secuestrada y jamás me fue devuelta. Y mamá? Supongo que eral la mujer con cara derrotada que a su lado le decía que se portara mejor pues los bajarían del avión a lo que 19D respondía con rapidez contundente sacando una vez más su infame lengua que se escondida en sus rojos mofletes.
19D ahora duerme desgonzado en su silla. Gracias a eso escribo esta historia para proteger a otros viajeros, aunque no se por cuanto tiempo dure esta paz. Dicho, 19D despertó. Su pelo esta parado y una vez más me sacó la lengua. Me rindo. Pero ustedes estén atentos al monstruo del 19D. Advertidos.
PD. ...Mi odisea continua, lamentablemente. El aeropuerto de Miami esta cerrado por un huracán. Sobrevolamos la zona por una hora hasta que nos ordenan aterrizar en Ft. Miyers para esperar que el clima se arregle y echar gasolina. No tenemos autorización para bajarnos del avión. La madre de 19D esta a punto de llorar desconsolada pues perdería su conexión con el vuelo AA1423 Miami-Chicago a las 3:16 PM. Adivinaron, yo tengo esa misma conexión.
MO
Chicago, 09-02-06
miércoles, septiembre 06, 2006
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