
Siempre hay proyectos que con malas excusas posponemos. Uno de los míos es trabajar el libro “Cómo escuchar la música” de Aaron Copland. La música es una expresión artística a la que yo soy ingenuamente sensible. Digo ingenua porque no tengo un conocimiento formal sobre ella. Digo sensible porque afecta mis emociones, mi ritmo, mi propio cuerpo. Quienes tiene la habilidad de hacer las cosas bien tiene mi respeto, quien tiene además la capacidad de componer excelente música me deslumbran. Para mi la música es magia. Una clase de magia que yo no se hacer. Mi amigo Carlos Polania, Turista, hizo magia en estos días en Vida Portátil un disco lleno de vida, ritmo, actual, cercano. No me atrevo a hacer una análisis de su disco por no tratarse de mi campo, como ya dije para mi se trata de magia, pero si he de decir: delicioso. Bravo!
MO
Chicago, Abril 17, 2006

1 comentario:
Caramba... ¿y cómo se hace para oir algo de esto?
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