lunes, abril 17, 2006

Aprendiendo a mirar el arte contemporaneo

Un conflicto solucionado,

El año pasado estuve en una exposición temática en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago. Después de recorrer todas las obras noté que fueron pocas las que entendí y aun menos las que me gustaron. Yo he tenido la posibilidad de ver exposiciones de arte moderno a nivel nacional e internacional y siempre había salido de ellas con la mente inquieta y contenta. Esta vez y por primera vez solo sentía una gran confusión. Estaba preocupada, independiente de que un autor y su obra me gusten o no, sentí que no estaba entendiendo la expresión plástica de mi propia época.

Decidida a solucionar mí conflicto. Me inscribí en una clase que el mismo museo tiene sobre como mirar el arte contemporáneo. La conferencia de 2 horas consiste en una caminata guiada observando las últimas adquisiciones del museo. La guía fue Sue Jaquith, uno de los profesores del Museo de Arte Contemporáneo de Chicago.

Grata sorpresa. Primero, descubrí que mi manera de acercarme y disfrutar el arte seguía siendo valida. El arte seguía siendo un lenguaje que utilizaba elementos que yo conocía y en su afán de expresarse se combinaba en formas tan diversas como sus autores. Segundo, no entender y que nada me gustara era valido. El arte contemporáneo es una búsqueda de los autores, y ellos tienen tantas preguntas y búsquedas como yo y como la sociedad. Solo el tiempo reafirmará quien supo entender y transmitir su época a través del arte. En todas las épocas ha habido artistas que aciertan y que se pierden. Aquí mi “conciencia” quedaba tranquila. Pero qué pasa con el museo, con qué criterio un curador considera que un artista es un buen representante del arte contemporáneo y es digno de aparecer en el prestigioso MCA en Chicago o el MOMA en New York? S.Jaquith me respondió que un artista que llega a tener una exhibición en lugares como estos es porque tiene una hoja de vida importante, y esa hoja de vida es el resultado de que varios curadores han considerado interesante y acertada la propuesta, han “apostado” por él. Sin embargo, solo el tiempo dirá si acertamos, varias veces hemos alabado o creído en errores, pero otras muchas hemos acertado. Finalmente me fui en paz, creo que aun entiendo la expresión plástica de mí propia época pues es mi misma búsqueda.

El fin de semana volví al museo. Tienes una retrospectiva de A. Warlhol y A. Calder. No “tan contemporáneos” pero con “ellos” pasé un rato delicioso. Llegué al museo sin temor, caminé tranquila a través de las obras y me fui como antes, con la mente inquieta y contenta.

MO
Chicago, Abril 10, 2006


PD. Les dejo las notas de la charla. Proceso de cuatro pasos para mirar arte sugeridos por Sue Jaquith:

Descripción - Qué es lo que ves?
· Técnica/materiales
· Tema de la obra

Análisis formal - Cómo el artista ha creado la obra?
· Elementos visuales: línea, forma, plano, perspectiva, luz, sombra, color, textura, pincelada, etc.

· Elementos de diseño: balance, énfasis y subordinación, direccionabilidad, contrates, repetición, ritmo, escala y proporción, etc.

Interpretación - Porqué la obra se va así? Cual es su significado?
· Intención artística
· Relación con la historia del arte
· Contexto histórico/cultural y asociaciones personales

Juicio - Qué piensa de la obra?
· Es la obra “buena”?
· Le gusta?
· Es “interesante?

1 comentario:

Andrés dijo...

Martha. Me gusta mucho el compás que le está dando al blog. Es lo más parecido a caminar con alguien. También caminando, después de recorrer unos cuantos kilómetros, acaba uno compartiendo con el que va andando cosas muy personales. No importa, como dice en su primera entrada, que se exponga a un mundo sin control. Al final terminarán caminando con uno aquellas personas con quienes se tengan intereses o miradas comunes. Los demás cogerán otros caminos. He disfrutado mucho lo que ha escrito y me propongo caminar con usted este trayecto que inicia.

De la entrada del 6 de abril me gustó la idea de promover entre la gente cercana el 5 de mayo como día para sembrar un árbol.

Un abrazo,

Andrés